Con las herramientas, el fuego, y un lenguaje básico, los humanos eran buenos cazadores en un mundo de cazadores. La vida diaria se transformo poco a poco de buscar comida a crear cosas hechas de pieles, rocas, huesos, y fibras. Y varias de estas actividades creativas se hacían en grupo.
Debido a que no había muchas cosas materiales porque pelear los conflictos entre tribus era mínimas, nada como una guerra actual. No había ricos o pobres. Las distinciones de clases no existían porque las tribus eran chicas y solamente cargaban lo esencial, sus herramientas.
Cualquier conflicto terminaba simplemente con una de las dos tribus yéndose a cazar en otras tierras. La comunidad de cazadores y recolectores hasta hoy valoraron la igualdad, ayudándose entre ellos.


